Retornar a la página de  inicio

Ciber-N@utica

PIONEROS EN BRINDAR LA MEJOR Y MÁS COMPLETA INFORMACIÓN PARA LA NAVEGACIÓN DEPORTIVA EN EL MERCOSUR

FONDEO

ELECCIÓN DEL FONDEADERO

Por A. Becquer Casaballe

La elección de lugar es la primera fase del acto de fondear, determinada por el análisis de la cartografía y lectura del Derrotero, por la propia experiencia así como por la información suministrada por otros navegantes.

A los efectos didácticos, podemos dividirla en dos fases: elección del lugar y maniobra para largar el ancla. En este artículo analizaremos la primera de ellas.

En el excelente libro "Manual de Maniobras" de Ricardo Oreste Rennella, publicado por el Instituto de Publicaciones Navales –que no debería faltar en la biblioteca de los nautas–, se mencionan los siguientes puntos:

Capacidad. El fondeadero debe permitir el libre borneo del propio barco y de los otros barcos "con un adecuado margen de seguridad". Para limitar el borneo se puede fondear con dos anclas a "barbas de gato" y en ríos y pasajes estrechos, con ancla por proa y codera a la segunda ancla. También es común fondear con ancla y codera a tierra y viceversa (ancla con codera y amarra por proa a tierra), dependiendo esto de las características del lugar, corrientes y viento.

Profundidad. Depende naturalmente del calado, de la amplitud de marea y de otros factores hidrográficos. Debe ser lo suficiente como para que en la bajamar quede un margen de seguridad debajo del quillote, pero no debe ser excesiva al extremo que obligue a filar mucha cadena. Los fondeaderos para grandes buques resultan inadecuados para los yates, ya sea por la profundidad o por las condiciones hidrográficas. El fondo no debe ser irregular, ya que "el ancla puede deslizarse por la pendiente y garrear con facilidad, siendo improbable que haga cabeza nuevamente". En este aspecto, hay que tener cuidado cuando se fondé muy cerca de la costa en los ríos del Delta. Para embicar, la amplitud de marea es fundamental. De todas formas, excepto en lagos o ríos cuya altura de aguas es estable, no se recomienda permanecer mucho tiempo en esta condición.

Calidad. El tipo de fondo, indicado en las publicaciones náuticas (Derrotero), constituye una guía. Se consideran mejores tenederos los "de arena fina y dura, arena fangosa y fango compacto", aceptables los "de arena y conchilla y los de pedregullo". Los de "arcilla son buenos pero tienen el inconveniente que si el ancla garrea difícilmente vuelva a morder", razón por la cual, "en caso de garreo, se aconseja levar el ancla y lavarla antes de repetir el intento". No hay dudas que el fondo de barro o de limo es "relativamente poco seguro" y los peores son los de roca o coral.

 

Abrigo. El fondeadero debe ser abrigado a los vientos reinantes y al pronosticado. Debe tenerse precaución de dejar los posibles peligros a barlovento pero si éstos están a sotavento, al menor indicio de temporal o fuertes vientos es prudente levar y alejarse. Por lugar abrigado también entendemos aquellos que no están sometidos a fuertes corrientes. También debe considerarse el efecto combinado de viento y de corriente que, en ríos caudalosos, pueden darse en forma cruzada, opuesta o coincidente. En el cuadro respectivo, mencionamos la presión dinámica en kilos que ejerce el viento en un velero moderno con coeficiente 0,7 y, en el Test de Alain Grée, la resistencia de diferentes tipos de anclas.

Tráfico. Jamás se debe fondear en una ruta marítima o fluvial o en proximidad de canales (lo que, además, no está permitido). En el Delta del Paraná, la Prefectura Naval ha discriminado zonas de preferencia de prácticas deportivas así como los lugares de fondeo. Se deben respetar las normas especificadas en el Reglamento Internacional para Prevenir los Abordajes (esfera negra izado a proa durante el día y luz blanca todo horizonte durante la noche).

Existen ciertas normas no escritas que deberían tenerse presentes, si bien todos los fines de semana vemos como no se aplican por ignorancia o desidia.

Los barcos que ya se están al ancla se han ganado su espacio. Por lo tanto, quien llega después, debe maniobrar con precaución y fondear en un lugar que no estorbe su eventual zarpada ni obstruya su borneo. Recuérdese que yates de diferente eslora y desplazamiento tienen también diferentes períodos de borneo.

Donde hay barcos fondeados se debe transitar a baja velocidad –la suficiente para gobernar–, sin producir olas y guardando la necesaria franquía.

Si un barco ha iniciado la maniobra de largar o levar anclas, mantenerse claro, pero si el que tiene intención de zarpar o de fondear advierte muy próximo a otro en tránsito, debería esperar que aquel lo supere para no estorbarle el camino.

 

Estas normas son tan elementales como desconocidas. Basta pasear por el Pajarito un fin de semana de buen sol para advertir como algunos fondean donde se les da la gana, sin ninguna consideración hacia quienes transitan de entrada o salida e, incluso, se ven varios barcos abarloados ocupando prácticamente todo el paso navegable. Algo parecido sucede en las proximidades del ex-Canal Costanero, lugar reservado para la realización de regatas: se ven yates fondeados (y aquí no se les puede echar la culpa a los cruceristas o lancheros, sino que se trata de yates a vela), que fondean entorpeciendo a quienes compiten.

Test de Alain Grée (OCT-1980)

Modelo

material

peso

resistencia

Britany MK-1

acero

12 kg

300 kg

Britany MK-2

acero

12 kg

560 kg

Light alloy Britany

aluminio

7 kg

920 kg

Bruce

acero

10 kg

300 kg

CQR

acero

11,3  kg

500 kg

Fob HP

acero

12 kg

320 kg

Maria-Theresa

acero

12 kg

100 kg

Salle

acero

12 kg

75 kg

Presión dinámica en kilos ejercida por el viento en la superficie frontal de un yate de coeficiente 0,7

Superficie
(en m2)

Velocidad del Viento en nudos

10

20

30

45

60

80

100

1

1,2

4,5

11

25

42

75

120

2

2,4

9

22

50

84

150

240

3

3,6

13,5

33

75

126

225

360

4

4,8

18

44

100

168

300

480

5

6

22,5

55

125

210

374

600

10

12

45

110

250

420

750

1200

15

18

67,5

165

375

630

1125

1800

20

24

90

220

500

840

1500

2400

Nota: en negrita, valor promedio de un yate de 26 pies (7,9 m) de eslora, que se discriminan de la siguiente manera: casco (3,40 m2), mástil (0,75 m2), aparejo (0,25 m2), varios (0,60 m2). En un crucero, debido a la mayor manga para una misma eslora y gran superestructura (carroza y cubierta volante), el valor se duplica y hasta triplica.

Fondeaderos* Zona Río de la Plata

 

Fondeadero

Ubicación

Desprotegido

Calidad del Fondo

Punta del Este

1 cable al N. de escollera

Vientos W/ SW/ NW

Arena dura

La Pastora

Al N de Isla Gorriti

Vientos W

Arena dura

Pocitos

Ensenada de Pocitos

Vientos NE/ SE

Arena fina

Puerto Montevideo

Antepuerto/Bahía

  Fango

San Clemente

Pta. Rasa-R. Salado

N/ NE

Arena y Limo

Riachuelo

Idem

Idem

Fango y Arena

Isla San Gabriel

Al N de la Isla

W / NW / N

Fango

Conchillas

Idem

W/ NW/ N

Fango y Arena

Río Negro

Idem

  Arena

Río San Salvador

Idem

  Arena

Delta del Paraná

Idem

  Limo

* Nos referimos exclusivamente a lugares para fondear al ancla, no a los respectivos puertos que disponen de muelles y boyas de amarre. Tampoco han sido considerados los fondeaderos para buques de porte.